El libro "La Enzima progiosa " El título es una estafa, el contenido es una estafa con mucha polémica que provoca controversia o discusión del Doctor Hiromi Shinya fallecido el pasado 9 de diciembre de 2021 D.E.P. a la edad 86 años, en Tokio, Japón era conocido por sus avances en el campo de la cirugía colonoscópica
Si Mercedes Milà (que tanto sabe de nutrición…) recomienda “La enzima prodigiosa”, será por algo. Ahora bien, es posible que ese “algo” no guarde ni el más remoto vínculo con la alimentación.
Cuando en una granja nos cruzamos con una ave que tiene el pico corto, grueso y arqueado, que luce una llamativa cresta roja, que “viste” un plumaje abundante y lustroso y que, encima, nos reta, arrogante, con un estridente “quiquiriquí”…¿la confundiríamos con un perro? ¿Podría ser, acaso, una serpiente de cascabel? ¿Tal vez una cucaracha mutante? Hasta un niño de dos años sabría reconocer a un gallo por el rabillo del ojo. Lamentablemente, la mayoría de la población todavía no es capaz de distinguir un libro de dietética mínimamente serio de un pasquín repleto de insultantes patrañas. Y eso que se parecen tanto como puedan asemejarse un gallo de color oro y una cucaracha negra. Prueba de ello es que los “top ventas” en la sección de dietética suelen ser inmorales mordiscos al intelecto, propios de rata de alcantarilla. A la vista de tanto charlatán suelto, nos preguntamos seriamente en qué universidad se impartirá la titulación en dietas milagro.
Hemos hecho este largo circunloquio antes de entrar a valorar “La enzima prodigiosa”, el libro que se ha posicionado entre los más vendidos, porque hay tan poco de decir de él que puede resumirse en tres palabras: es una estafa.
El título es una estafa, el contenido es una estafa y el autor (el japonés Hiromi Shinya) es un estafador. Aunque, quizá, el adjetivo se quede corto…
Sugerir a los enfermos de cáncer que no se sometan a la quimioterapia (en su opinión, “las drogas de la quimioterapia son venenos mortales”) es algo más que una estafa. Y este señor, en el maloliente interior de su libro, lo hace. Aunque no es necesario abrir ni una página para oler a zombi recauchutado.
Basta mirar la portada (también con el rabillo del ojo) para detectar el fraude. “La dieta del futuro que evitará las enfermedades cardíacas, curará el cáncer […]”. Un momento… ¿ha dicho “curará”? Eso ha dich
El Doctor Hiromi Shinya fallecio el pasado 9 de diciembre de 2021 a la edad 86 años), en Tokio, Japón era conocido por sus avances en el campo de la cirugía colonoscópica. Realizó la primera cirugía de colón sin escisión abdominal. Atendia a la familia real y a los altos funcionarios del gobierno japonés.
Era jefe de la Unidad de Endoscopia Quirúrgica del Centro Médico Beth Israel en New York , profesor de Cirugía Clínica del Colegio de Medicina Albert Einstein y tiene una gran demanda como conferencista Internacional.
De acuerdo con el Doctor Hiromi Shinya y leyendo su libro " tu cuerpo está diseñado para curarse a si mismo" , según expresa en su libro la dieta que él propone ha curado a miles de pacientes sin recaidas.
Cualquier persona leyendo este libro podra comprobar que desarrolla una teoría que luego explicaré, pero lo más curioso es cual es la fuente. NINGUNA. El principal argumento que apoya todas las afirmaciones que expresa en el libro es que él es un prestigioso médico (lo repite constantemente como argumento de autoridad) y que todo se basa en sus observaciones. No hay experimentos, no hay datos, no hay confirmaciones como cabría esperarse de un texto científico, solamente un "esto es así porque te lo digo yo que soy muy bueno ".
Como médico el doctor Shinya también es peculiar. Afirma haber examinado los estómagos e intestinos de más de 300.000 personas en sus 45 años de ejercicio profesional en Japón y Estados Unidos. Suponiendo que trabaje 300 días al año, salen a 19 pacientes por día, desde luego o es muy trabajador o es muy exagerado. También tiene unas prácticas peculiares y realiza afirmaciones muy extravagantes. Cuenta que el cuida la salud de sus pacientes de forma holística, por eso además de hacerles una colonoscopia examina sus pechos, cuello de útero y próstata, y que sus pacientes se lo agradecen.
Parece ser que como ya tienen los pantalones bajados y el culo en pompa aprovecha el viaje. Por la misma regla de tres y puestos a invadir otros campos, también podía observar ojos, oídos y garganta, pero parece que eso no le interesa. Afirma el doctro Hiromi Shinya que el prueba en si mismo todos los medicamentos que receta a sus pacientes, dice que por interés científico, aunque esto ha sido la perdición de muchos médicos, sobre todo cuando hablamos de opiáceos u opioides. Sostiene el doctor Hiromi Shinya que siguiendo sus teorías nadie ha sufrido una recaída del cáncer y que ha curado muchas enfermedades, no relacionadas con la cirugía digestiva… raro también. Bueno pues con este sustrato y esas peculiaridades desarrolla una teoría que según el nos va a librar de todas las enfermedades.

Comentarios