El planeta Plutón estará en Acuario y durará con plenitud hasta el 2.040.- Quinta parte- es el gran aliado del cambio transformador en el amor como afecto prioritario.
El planeta Plutón estará en Acuario y durará con plenitud hasta el 2.040.- Quinta parte- es el gran aliado del cambio en el amor., hemos escrito sobre Pluton en otros escritos.
Escribamos sobre Acuario, una de su atribuciones de este signo es la amistad en lo más amplio, diverso y profundo y simbólico de sus sentidos, Amistad es amar sin condiciones, es hacerlo con independencia de la respuesta puntual que obtengamos por el amor profesado. El amor acuariano es independiente, aunque simbiótico porque lo que se ama es estrucutral, no un detalle, no una imagen, no una apariencia, no una expectativa, no una promesa.
POR LA MISMA RAZÓN, EL AMOR POR UNO MISMO DEBE SER IGUALMENTE INCONDICIONAL. DEL MISMO MODO QUE PODEMOS AMAR A ALGUIEN QUE NO NOS CORRESPONDE
Como quisiéramos o que no constituye nuestro modelo ideal de amor, asi debemos amarnos a nosotros mismos por lo que somos y no por lo que llevamos conseguido o por lo que demostramos saber, El amor como afecto prioritario. Si hay un afecto que puede darle sentido a una vida, no es la alegría, ni el entusiasmo, ni siquiera la felicidad. Es el amor. La alegría es un estado. El amor es un proceso. Una vida puede ser alegre y profundamente vacía. Pero una vida atravesada por el amor —aunque duela, aunque cueste, aunque nos confronte— es una vida que se vuelve necesaria. El amor no es un complemento. Es un eje. Cuando el amor ocupa un lugar prioritario en nuestra vida, algo se reordena por dentro. Cambian las preguntas. Cambian las prioridades. Cambia incluso la forma en la que nos miramos a nosotros mismos. Porque amar no es sentir algo por alguien. Amar es entregarse a una transformación.Amar y dejarse amar: el amor que transforma. Aquí aparece otra de las grandes trampas afectivas: la idea de reciprocidad < Decimos: “Quiero que me amen como yo amo”. “Quiero sentirme amada”. Y sin darnos cuenta, convertimos al otro en un proveedor de una experiencia emocional que ya hemos definido de antemano.
Pero ¿qué ocurre cuando el otro ama de una forma distinta? ¿Qué pasa cuando su manera de amar no coincide con la imagen que tú tenías del amor? >Muchas veces decimos “no me siento amado/a”, cuando en realidad lo que ocurre es que no estamos dispuestos a dejarnos amar de una manera que nos saque de nosotros mismos. >Dejarse amar también implica descentramiento. También implica incomodidad. También implica transformación. Ser amado no es siempre una experiencia placentera. A veces es confrontativa. A veces es exigente. A veces nos pide crecer donde preferiríamos quedarnos pequeños.


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